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| La
Fórmula de la Felicidad |
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humanidad durante toda su historia, y cada ser humano sobre el
planeta hemos tenido una preocupación muy particular por
buscar y encontrar la felicidad, y la analizan las religiones,
los filósofos, los empresarios, las parejas, los adolecentes,
etc, y vemos que cada uno de estos grupos poseen una idea particular
de lo que es la felicidad, las religiones han dicho que la felicidad
es un estado que nos brinda un ser supremo, los filósofos
hacen una descripción y definición de la felicidad
partiendo de la manera en cómo se puede entender cada situación
que brinda felicidad a los seres humanos en conjunto y a nivel
individual.
Por otra parte, para los empresarios por ejemplo la felicidad
es que? Dinero, más ventas, expansión, trabajo,
etc, y para las parejas es un estado emocional también,
pero dependiente de los comportamientos de la otra persona, compañero
o compañera; cuáles son? Fidelidad, sinceridad,
ternura etc. |
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Para un adolescente serían la libertad, la carencia
de normas, etc. Si reflexionamos detenidamente en todas las
acciones humanas, en cada una de ellas encontramos situaciones
que nos dan felicidad, o sea que podemos interpretar que existen
varias clases de felicidad dependiendo de las ganancias o
motivadores emocionales que las generen. Luego de analizar
la felicidad, ésta puede considerarse como un estado
mental que proporciona sensaciones placenteras y que modula
de manera agradable y positiva la recepción y la interpretación
de los estímulos recibidos del medio ambiente.
La felicidad es entonces un estado de realización
en el cual se experimenta satisfacción, emoción,
seguridad, complacencia, etc. Este estado emocional es para
nosotros difícil de alcanzar porque siempre esperamos
a que nos lo proporcionen. Para nuestra sorpresa es así.
Otro de los principales puntos por los cuales no somos felices
es porque dejamos de lado nuestra emocionalidad, llegamos
a un estado tal de represión, que nos contenemos de
absolutamente todo, nos preocupamos por estar siempre a la
defensiva, estamos prevenidos con absolutamente todo, e inmediatamente
cerramos las puertas a nuevos sentimientos o simplemente nos
damos cuenta que desde niños, nuestros padres nos programaron
psico lingüísticamente para no sentir, o alguna
vez en su vida no les dijeron “los hombres no lloran”
o “no hay que ser tan nena”,… esta represión
es el producto de nuestra querida sociedad, una sociedad machista
y muy a pesar de ser muy emotiva (lo digo por el nivel de
frustración que nos deja un partido de fútbol
por ejemplo) nos reprime la mas primaria de las cualidades
humanas, nuestra emotividad.
Ese tipo de personas, que no se dan a los demás o
que se condicionaron o programaron para no sentir, son los
que a veces oímos decir cuando vamos a un parque de
diversiones “esto me hacía falta para sentirme
vivo”, necesitan de una máquina para ser felices;
¿triste no?, pero lo mejor viene después, cuando
se emborrachan… lloran, y luego se deprimen tan profundamente
que hasta terminan quitándose la vida. Este cúmulo
de emociones y de sentimientos reprimidos, generan una carga
en nuestro inconsciente, y espera cualquier momento para poder
salir. A cuantos no les pasa que después de tener un
día malo llegan a su casa y al momento en el que le
hacen una pregunta cualquiera, responden con violencia. Pues
es por eso señoras y señores, por reprimir y
reprimir, por no darnos a nosotros mismos el gusto y la satisfacción
de reírnos cuando se cayó la viejita, o de llorar
con la telenovela.
Esa es la clave para hacerlo, y una vez logre establecer
una emotividad sincera y receptiva tendrá la posibilidad
de entregarse a los demás, y esto le proporcionará
una satisfacción tan grande, que los harán correr
bajo la lluvia, o celebrar de la forma que usted quiera, pero
le aseguro algo, cuando esto pase, no olvidará este
sentimiento nunca más, se lo aseguro. Así que
no tema, deje salir su interior, explore sus sentimientos
y los de los demás, recuerde que para hacer hay que
ser, y se es cuando se siente.
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